jueves, 9 de julio de 2015

VIÑADOR


El que cultiva las viñas.
 
Como sabéis estamos en trámites para legalizar la producción de nuestros vinos, pequeña, muy pequeña nuestra producción y con el firme propósito de comercializar nuestro vino  “O Biedau” cumpliendo con todos los requisitos; nos vemos todavía liados en un maremágnum de papeleo que se complica mucho por nuestra falta de conocimientos burocráticos a realizar que son muchos, da lo mismo producir 3000 botellas que 10 millones!

Estamos muy avanzados y queda poco; nos extraña que casi al final del proceso nadie nos ha preguntado si tenemos una viña!
 
Somos viñadores, que queremos mantener la tradición de los nuestros, estamos cuidando nuestra viña para que no se pierda y deje el campo mas desnudo todavía.

 
El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza. José Ortega y Gasset

lunes, 22 de junio de 2015

El nido de 2015

Ya se empieza a ver la cosecha de “O Biedau” 2015 y podemos apreciar el resultado de los cuidados de este invierno, el ciemo de vaca unido a las lluvias están dando nueva vida  a nuestras garnachas. También el  desnietado y despampanado terminarán por ayudar a que todo se desarrolle bien y podamos sacar una cosecha mejor.

Cada vez estamos más convencidos de que el vino se hace en la viña y no en la bodega, cualquier cuidado da sus frutos. Seguimos luchando contra la grama que crece alrededor de cada cepa; de momento y de forma natural solo sabemos eliminarla a base de azada; ya hemos probado varios tipos y a todas les pasa lo mismo: hay que agachar el riñón y tirar de brazos, seguiremos intentándolo, todo menos utilizar herbicidas que estamos seguros solo causarían males mayores, entre los que está el ser rehén de su uso  y tener que usarlos siempre para evitar las consecuencias. Con ellos eliminaríamos la grama pero no la dependencia de los fabricantes y tenemos alguna experiencia; que se lo pregunten al Nilo que desde que echamos herbicida en la entrada del Cerro, nace una nueva hierba que le pincha en sus patas…


Ver y participar en el desarrollo de la viña es un espectáculo de la naturaleza que merece ser contemplado y si participas ayudando te da un placer especial y difícil  describir con palabras.
Al cuidar cada cepa puedes sentir y descubrir muchas maravillas que están al alcance de muy pocos: ver un nido es uno de los espectáculos más tiernos e impactantes de la naturaleza; la cardelina sale de su nido, intentado confundirte para que no sepas en que cepa lo tiene. Procuraremos respetarlo para que pueda criar y nosotros podamos seguir oyendo sus trinos mientras hacemos los distintos trabajos en “O Biedau”
“…donde no llegan del mundo los rumores, como esconden los pájaros su nido…”(Victor Hugo).


jueves, 14 de mayo de 2015

Feria


Ayer estuve en la Feria del  Vino de C. Real (FENAVIM) y lógicamente me dediqué a las bodegas de producción natural. En casi todas reconocí el esfuerzo y la ilusión en lo que hacen, para dar a conocer sus vinos en todo el mundo.  Muy interesante y entretenida la visita, que no olvidare.

La viña es el elemento fundamental de un buen vino, creo que todos estamos de acuerdo.

Cuando veo las presentaciones de los vinos me da la impresión de que lo más importante es la manera de presentarlo, destacamos más lo que decimos que lo que hacemos, sea la etiqueta  o los años que tiene nuestra viña, lo bien estructurado de nuestra presentación con fotos y gráficos llamativos.

Con el ánimo, creo que justo, de vender nuestro vino lo primero que intentamos es diferenciarlo de los demás describiendo que nuestra pizarra o nuestra calcareoarcillosa del terreno de nuestra viña le da unas características especiales, etc. Me parece bien, pero todo ello hace que los que intentan comprar nuestro vino les confundamos con tantas diferencias y que lo más probable y con muy pocas excepciones no sean capaces por ellos mismos de descubrir en el vino tantos matices, y menos diferenciar si es pizarra o arcillosa.

Ahora que parece de moda la garnacha salen viñas de más de 50 años por todas partes de esta variedad. Es comprensible que todos intentemos aprovechar esta ola y subirnos a ella a costa de lo que sea, mi opinión es que si seguimos así otra vez perderemos la oportunidad de hacer las cosas bien y terminaremos confundiendo a  la gente liándoles con tipos de uvas, terrenos, procesos de producción y etiquetas que pretenden añadir características al vino que está en la botella. No estoy de acuerdo en las teorías sobre crianzas, reservas, variedades, terrenos, procesos y demás añadan algo por el mero hecho de ser atractivas a la vista o estar bien descritas. Echo en falta un dato importante en las descripciones, por ejemplo las hectáreas de cada viña, las características del vino de la misma bodega no son iguales todos los años y sin embargo no hay ninguna diferencia cuando lees las etiquetas o las descripciones.

Seré duro, pero el precio de una botella está relacionado más con las descripciones que con el vino que contiene. Deberíamos ser capaces de describir mejor las consecuencias que tiene en el vino los procesos para ayudar a reconocerlos cuando lo bebemos. No es mejor un vino que ponga reserva que uno que ponga crianza, dudo que esto tan sencillo sea entendido.

Soy  un enólogo aficionado, cada vez tengo más dudas de lo que estoy haciendo,  cuanto más aprendo  veo que me falta mucho por aprender. De momento no voy a cambiar y dedicaré la máxima atención al cuidado de la viña “O Biedau”.  Sé que es el fundamento, sé que tiene alma, sé que fue plantada por mis abuelos con demasiados sacrificios y trabajo, y todo esto es lo que seguro le dará carácter al vino “O Biedau” , sin propaganda ni etiquetas a gusto del consumidor, seguiré con mis principios, con los que estoy cómodo y sé defenderlos.

El vino en nuestro país se ha deteriorado demasiado, el consumo es cada día más bajo, la crisis ha  hecho estragos como en casi todas las aéreas. Me preocuparía menos si fuera solo económica y no de falta de valores, no podemos reconocer el trabajo si no tenemos el valor de admitir que nuestro objetivo, salvo excepciones, es escaquearnos de todo aquello que signifique esfuerzo y sacrificio.

Los gurús del vino viven de ello, los distribuidores, certificadores y demás viven  de ello, la parafernalia  de las administraciones públicas que se encargan de licencias y demás viven de ello, es una desgracia tanta gente chupando sin añadir valor a lo que hacen o nos hacen hacer, encima insisten  en que son necesarios, qué cara más dura y todo ello a costa de los que trabajan verdaderamente y  que afortunadamente todavía quedan.

No es una pataleta, sé que son necesarios todos ellos, pero haciéndolo bien, no puede ser dar una certificación si al cabo de un tiempo solo vigilo que abonen la cuota y no exijo que siga cumpliendo los mínimos que certifico.

Me podría extender más sobre este tema pero no merece la pena, seguiré con mi objetivo que, dejando aparte la frustración, me sirve para seguir trabajando con la ilusión intacta, sin olvidar la cabezonería baturra.
 
La mejor viña de garnacha del mundo es “O Biedau”.

 


domingo, 10 de mayo de 2015

Retizos


La viña está  preciosa y parece puede haber buena cosecha.

Hemos eliminado los retizos (por cierto no la encuentro en el diccionario, palabra antigua de mi pueblo) y nietos, mas adelante tendremos que volver a repasar, tiene fuerza y volverán a brotar.

Ver crecer y desarrollarse es una maravilla, los cuidados son agradecidos por la viña y si estos son hechos con ilusión y cariño todavía mas.

Parece sana, aunque tenemos unas cepas con Erinosis; no es de preocupar pero debemos vigilar, ver foto del haz y envés de una hoja.



El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento.

lunes, 13 de abril de 2015

Estercolar "O Biedau"


Ya tocaba ayudar a las garnachas “o Biedau”  con un aporte de ciemo de bovino que nos ha proporcionado un amigo de Ariza.

Cuatro montones bastante grandes que pala a pala hemos cargado y descargado. ¡Qué buen entrenamiento para la Maratón del día 26 de Abril!,  pocos habrán estirado tanto, no sé si este tipo de ejercicio es el más adecuado, sí sé que tanto cuidar la viña como correr una maratón te hacen fuerte física y mentalmente. La ilusión facilita la consecución de los objetivos.

Hacía muchos años que no abonábamos nuestra viña. Un surco en cada hilera para de forma muy artesanal repartir el ciemo en cada uno de ellos, pasando después el cultivador para enterrarlo  de la mejor manera, ahora esperamos  la lluvia de abril para que se filtre lo mejor posible y los potasios, nitrógenos y fósforos den fertilidad a las garnachas, sobre todo a las recién plantadas en el sitio de las cepas secas que hemos perdido durante los 70 años de “O Biedau”.

Debiéramos haber abonado hace algunos meses pero las circunstancias no lo han permitido.
Todo ello debe contribuir a mantener viva la ilusión para que algún día próximo podamos sacar a la luz un vino tinto natural elaborado sin aditivos, “ Nuestra Ilusión Natural”.

En nuestras idas y venidas a la viña  la gente pregunta con cierta curiosidad y duda qué estamos haciendo, es interesante encontrarse a los paisanos que, aunque de pocas palabras, siempre aprendes algo. Nuestro Pasquali causa cierta curiosidad y  se quedan mirándonos, saludamos y seguimos nuestro lento camino, alguna vez nos encontramos con gente que ni imaginábamos y tenemos una agradable sorpresa.  

Libro Tercero secretos de la agricultura:

Las viñas se pueden estercolar quando son nuevamente plantadas y después de seis en seis años. Algunos, quando la tierra es demasiado gorda, la siembran de ordio, ó habas, ó garbanzos;  que dice Paladio, que el estercolar las viñas hace corromper la ubas, y el vino. Mas dice, que el mejor estercolar de las viñas, es sembrar en ellas altramuces en el mes de Setiembre, ó en el fin de Abril hasta medio Mayo; y quando los altramuces hicieron segundas flores, los desrraygareis de la tierra, y haréis arar la viña, de manera que ellos queden cubiertos de tierra, y esto sirve de buen estiércol, y engorda mejor la tierra; y en los morgones, quando se hacen, es bueno poner montones de bueyes, o bacas, y no de caballeriza, ni de ganado, ni de puercos, que harían mas daño, que provecho; porque corrompen el vino, y hacen que las viñas sean de poca dura.

viernes, 27 de febrero de 2015

Las sopetas de mi yayo Manuel


Comenzamos un nuevo ciclo en “O Biedau” la poda; una de las labores fundamentales en la viña, puede que sea la más importante.

Como ya he comentado, la poda es uno de los trabajos más complicados del proceso; se trata de buscar el equilibrio entre la actividad vegetativa y la producción, adaptándola a nuestras garnachas en vaso de 70 años; seguiremos con nuestros 3 ó 4 brazos, podando a 2 yemas sin contar la ciega.
Este año comenzaremos con la formación de las nuevas garnachas replantadas hace 2 años. Dejaremos 2 pulgares a 2 yemas. Seguiremos cuidándolas bien ya que replantar en una viña con tantos años es complicado, debido a las enormes raíces que han generado; ahí está uno de nuestros retos. Hacer buen vino es fácil si la viña está bien cuidada.

Nuestro tinto garnacha 2014  está listo para hacer el primer trasiego a finales de mes, seguimos  haciendo catas para ver su evolución. 
Ayer sacaba con la venencia para probar en el catavinos; veía, olía y saboreaba… ahí estaba yo intentando descubrir como es el tinto 2014 cuando  me vino a la memoria una imagen con sabor muy lejano que tenía en mis recuerdos.
Algunos días después del colegio iba hasta la huerta a ver a mis yayos; la merienda solía dármela mi yaya Angelica(sin acento) ,  a veces no estaba, entonces mi yayo Manuel sacaba una rebanada de pan, el tarro de azúcar y su bota de vino que siempre tenía próxima, colgada al hombro o en el respaldo de la silla, regaba abundantemente el pan con el tinto negro de garnacha, atizaba unas cuantas cucharadas de azúcar y me daba la sopeta, aquel vino untaba y mojaba a la vez, así que me bebía un buen trago de vino, ese vino tenia cuerpo,  olor y sabor para recordarlo durante mucho tiempo.

En mi boca sentía algo distinto, algo nuevo y mi saliva se arremolinaba en toda mi boca, era la acidez.
Sentía que mis dientes y boca se secaban con cierta sensación áspera, eran los taninos.
La dulzura estaba enmascarada con el azúcar que me recordaba las garnachas dulces.
Mi lengua se calentaba y algunas veces alteraba mi estado general, eso era el alcohol.
La acidez, taninos, dulzura y alcohol son los cuatro elementos vitales para la degustación de un vino.

 ¡Ahora bebemos con inmenso placer un vino que nace de las mismas cepas y de la misma bodega!

El buen vino dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria, es nuevo en cada sorbo y nace y renace cada vez, pasando a la memoria con el momento y la persona que te acompaña.

Esta experiencia es posible debido a nuestras sensibilidades. Para poder experimentar esa maravillosa sensación de saborear algo y evocar un momento del pasado, intervienen prácticamente todos nuestros sentidos, desde la vista, el gusto, el olfato… podemos sentir incluso aquella felicidad o aquel estado de ánimo del momento evocado. No sé porqué, pero haciendo balance de los momentos que han valido la pena, siempre me encuentro con los sencillos y bonitos, ver a mi yayo asentir que aquella sopeta  estaba realmente buena es uno de ellos.
         
Seguimos alimentando nuestra Ilusión Natural, no debemos confundir la ilusión con el capricho, la nuestra está madurando y evolucionando, como en todo hay que seguir trabajando duro y sobre todo seguir emocionándonos con la inocencia natural que tienen los pequeños detalles de la vida, dando rienda suelta a nuestro niño interior.
Deseo compartir con todos esta ilusión, motivándonos para intensificar las acciones y conseguir nuestro objetivo principal, en nuestros caso; mantener viva la garnacha de “O Biedau”
 
Frase .
La vida no se mide por los segundos que respiras, sino por los momentos que algo, o alguien, te deja sin respiración.

 


                          

 

 

jueves, 5 de febrero de 2015

Aperos

Hasta ahora creo no haber  hablado de los aperos y su mantenimiento. Estos son importantes para el buen cuidado de la viña e influyen bastante en el proceso de nuestro maravilloso vino “O Biedau”.
 
Lo último que hemos hecho ha sido preparar el cultivador acoplando unas rastras de púas que  descomponen los pocos terrones que se hacen al labrar y ayudan para airear la tierra.

Es un aparato de fabricación artesanal, diseñado y construido con nuestras manos; trabajo que requiere mucho tiempo y esfuerzo, está nevando,  es la ocasión para estar cerca de la estufa de leña haciendo  estas actividades.

El siguiente apero que tenemos pensado es acoplar a nuestro minitractor un despedregador para recoger el máximo de piedras del tamaño de un puño que aún quedan en la viña, hasta podríamos sacar  para construir un guariche.

Tenemos que plantar alrededor de 100 cepas nuevas para terminar de completar toda la viña reponiendo  las que hemos perdido a lo largo de sus 70 años ¡las hoyas nos están esperando! habrá que trabajar duro y fuerte para tapar las hoyas de 70 cm, tirando de rodo, azada y pala; sudaremos en febrero.

Los sarmientos con estas nieves y fríos retrasan la brotación que ayudara a evitar las heladas, así que estamos de suerte la nieve es buena para la viña, ya están listos para la poda.

Hay que preparar las tijeras afilándolas y dando un poco de grasa para facilitar los cortes limpios y certeros.  Este año tendremos que tener cuidado con las nuevas garnachas será su tercera poda y habrá que hacerlo delicadamente, su juventud y ganas de crecer nos facilitaran el trabajo.

No puede faltar el caldo bordelés para untar los cortes mayores,  evitando posible enfermedades,  nuestra viña “O Biedau” es muy mayor y hay que darle cuidados y mimos apropiados, todo ello sin molestar demasiado a las cepas, ellas saben mantenerse fuertes y resistentes en las condiciones naturales, debemos intervenir lo mínimo posible.

Hay que hacer muchas labores para poder beber un buen vino, algunas son simples y no las mencionamos, no por ello dejan de ser necesarias e importantes para  el proceso, intentaremos  describirlas todas.

Os dejo una frase y unas fotos.

Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje. (Y.Yevtushenko)


domingo, 25 de enero de 2015

La sabina testifica


                                             Allí permanece quieta
                                             igual que la soledad,
                                            pasa el tiempo por sus ramas
                                            y no las puede truncar

Así empieza la canción de Labordeta dedicada a la sabina.

Este fin de semana hemos plantado en O Biedau unas sabinas (Juniperus thurifera) y unos acerollos (Sorbus domestica), no sé si conseguiré escribir un libro pero plantar árboles ya está más que superado, quizá algún día nuestros descendientes sepan o puedan disfrutar de nuestra Finca “O Biedau”. Será una maravilla con la cantidad de árboles autóctonos que rodean las garnachas; de momento nosotros disfrutamos de esta repoblación no sin algún sudor moviendo la tierra de aquí para allá.
Estar en nuestro maravilloso paraje un día de invierno con un sol radiante, con las vistas del Moncayo nevado a lo lejos y los cerros de alrededor con su arcilla remarcada por los rayos rojos del sol, es para sentirse vivo y convencidos de que algún día pasaremos al lado de las sabinas y nos entrarán ganas de abrazar…

El trabajo termina cuando empieza a caer el sol con un espectáculo de nubes rojizas y grises que nos obliga a parar y hacer algunas fotos para recordar un  momento mágico.

Cuando pierda la tarde sus tristes galas,
                                        y en cenizas se tornen las nubes rojas,
                                        mándame un beso ardiente sobre las alas
                                          de las brisas que juegan entre las hojas.

 Una vez en la bodega vemos como van nuestros vinos descubriendo una sorpresa que todavía no sabemos la razón y las consecuencias.
Probamos de una de las tres barricas de nuestro tinto garnacha 2014 y pensamos que está buenísimo y que es algo nunca visto en nuestra bodega, por lo que parece, vamos maleando la brava garnacha, esperamos a Marzo para hacer el trasiego y confirmarlo, todavía queda tiempo.
La segunda barrica al destaparla comienza a salir gas y detrás el vino a borbotones, después de unos minutos se calma y respira despacio sin más, la dejamos medio tapada hasta la próxima semana. Consultaremos para saber a qué es debido, es la primera vez que nos pasa…

 

Os dejo unas fotos para que vuele vuestra imaginación.



miércoles, 14 de enero de 2015

Invierno en “O Biedau”


O Biedau ya está varada entre los pinares verdes que la custodian y protegen de los vientos fríos que vienen del  Moncayo.

Ya se ve o se puede intuir la poda  con todos los sarmientos ofreciendo sus yemas.
Podaremos a dos yemas, cuidando que al hacer el corte el lloro de la savia no caiga hacia la yema, también eliminaremos al máximo las partes deterioradas por los muchos años de las cepa. Tenemos que prestar atención a la poda de las nuevas garnachas, son jóvenes y requieren cuidados especiales para ayudarlas a crecer como sus vetustas vecinas.

Si todo va como está planeado echaremos ciemo de vaca antes de labrar, este tiene nitrógeno, fosforo y potasio de vacas alimentadas con piensos naturales, naturalmente debemos ayudar un poco la tierra.

La bodega sigue con sus 12 grados de temperatura y su 80% de humedad,en silencio;  la malolactica está prácticamente terminada y la decantación de las lías es lenta.
Durante la fermentación malolactica al poner la mano en la barriga de las cubas se notaba como el “O Biedau 2014” estaba gestándose, ya queda menos para su nacimiento!

Bécquer y una foto.

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.

martes, 23 de diciembre de 2014

Sentir


No tenía previsto escribir mas este año en el blog, hay circunstancias y cosas que pasan que me provocan necesidad de hacerlo, hasta ahora era cada semana cuando veía la viña o la bodega, hoy precisamente no puedo posponerlo y voy a escribir alguna experiencia de tiempos pasados, bastaría con poner las fotos y que cada uno sacara sus conclusiones. Seré corto e intentare otro día seguir la historia.

No pretendo levantar o molestar las conciencias de nadie, cada uno hará lo que quiera y le venga en gana, así es y seguirá por mucho que veamos fotos o sepamos cosas que pasan.

Estamos todo el día lamentándonos o aparentando que nos importan las injusticias o en su caso dando limosnas para calmar nuestra conciencia/responsabilidad que sabemos la tenemos.

Es navidad y es cuando creemos sentir más y mejor, puede que sí, pero dura lo que nos dice la costumbre, esa que digo que nos enseñan desde pequeños y que creo debiera ser al contrario y no hacer nada por costumbre.

No es fácil como ya he dicho muchas veces escribir y menos de los sentimientos, ya he pedido disculpas si molesto, pero viendo estas fotos y recordando las escenas lo debo hacer.

Estoy buscando algún regalo para una personita, pronto será su primer cumpleaños y la verdad no lo tengo claro, a él lo que más le gustan son los tapones y botes que mete unos dentro de otros, entonces ver esta foto del carrito hecho con tapones y latas por los niños en el culo del mundo…



Esa lágrima no se me olvida...

                                    

viernes, 19 de diciembre de 2014

Las claras y la navidad


Como siempre un paseo por la viña; las cepas ya están con sus sarmientos limpios de hojas; la viña es como un jardín francés, bien ordenado y su belleza en verano se debe al vigor irreductible de la pocas cosas que escapan a la vigilancia del viticultor. En invierno reivindica su otro rostro, el de un viejo feroz y sombrío, anclado a la piedra con sus pies sarmentosos, dos encantos igual de potentes.

Tras el trabajo del verano, tras la apoteosis de la vendimia, tras la explosión de colores que precede a la caída de las hojas, la viña recupera su severidad y su tranquilidad invernal. El relajamiento que se siente es similar al del día siguiente a una fiesta.

Ahora nos vamos a la bodega, hay que seguir escuchando, oliendo y probando el vino de este año, desde el descube ha habido mucho movimiento, mucho burbujeo, es el momento del año en el que el vino se convierte en un animal lleno de vigor y fogosidad, llenándolo todo con su carácter.

Este año hemos probado a clarificar con claras de huevo batidas. Lo hemos hecho en el blanco aunque dicen que en este caso es mejor con bentonita, especie de arenas que no vamos a usar.

Había dejado las claras de huevo separadas para el día siguiente y se me olvidaron, así que cuando llegue a la bodega no tenía mis claras, eran la 8:30 de la mañana y el pueblo estaba vacío todavía. Esa suerte que creía perdida se me apareció en forma de vecino al que le conté el problema y rápidamente me ofreció huevos de corral, que suerte!   Batí las claras cuidadosamente hasta obtener el punto de nieve y con un colador las fui echando a la cuba, ahora a esperar unos días antes de embotellar nuestro blanco garnacha, así que en vez de huevos de gallinas domóticas hemos usado gallinas de corral naturales, como debía de ser, doble suerte.
 

Una receta de Leonardo da Vinci, si quieres conserva tu salud sigue esta regla:

No comas sin apetito, cena ligero;

Mastica bien y que lo que consumas

Este bien cocinado y de forma sencilla

Quien toma medicinas se perjudica

Mantente bien derecho cuando te levantes de la mesa;

Evita dormir durante el día.

Alarga tu vino, bebe poco y con frecuencia,

Nunca fuera de las comidas ni con el estomago vacio;

No esperes, no te contengas en ir al servicio;

Si haces ejercicio, modera tus movimientos.

No duermas boca abajo ni boca arriba,

Ni con la cabeza más baja y tapate bien por la noche;

Sienta la cabeza y conserva un carácter alegre,

Evita la lujuria y mantén este régimen.

 

Frase de Leonardo:

“Yo creo que los hombres son dichosos allí donde existen buenos vinos”

 

FELICIDADES

Felices fiestas y un próximo año en el que se cumplan todos vuestros sueños sean los que sean. Que vuestras sensibilidades os hagan sufrir poco, que sintáis el placer de hacer las cosas bien con honestidad y nobleza; que cada uno evite una injusticia de la manera que pueda, pensar que la limosna de un día no es suficiente para calmar la conciencia, la única costumbre que hay que enseñar es no someternos a ninguna.
 
Hay una personita nueva en la familia que crece día a día, pronto cumplirá una año, sabe perfectamente quienes le quieren, esta cualidad solo la tenemos de niños lástima que cuando mayores la perdemos.
 
 
 
La Bodega “O Biedau”  está viva y desea lo mejor a todos y en especial a la “Maravilla” que es vivir.
 

 
 
 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Presentación Bodega "O Biedau"


Bodega “OBiedau”

Todo comenzó ayudando a nuestro padre a vendimiar y a recoger algún sarmiento hace bastantes años, según él iba necesitando más ayuda nosotros nos implicábamos cada año en nuevos trabajos, siempre bajo sus consejos; ahora la poda, ahora cavando, ahora despampanando, ahora pisando las uvas, ahora trasegando, etc., hasta que convenimos cuidar nosotros de la viña O Biedau que tanto quiere nuestro padre. Toda la familia de una u otra forma participa de esta Ilusión intentando mantener la tradición y el apego a la tierra.

La viña fue plantada en 1944 de garnacha en pie americano. Hemos intentado mejorar,  siempre con la base de lo aprendido de nuestro padre, hemos replantado  casi todas las cepas que habíamos perdido por el paso del tiempo o debido a las labores agrícolas.

La bodega ha sido remodelada desde el lagar hasta la cueva, mejorando las condiciones higiénicas y técnicas para poder elaborar de manera artesanal nuestro vino natural.

Estamos en proceso de obtener todas las licencias para poder embotellar legalmente  nuestro vino y  ofrecerlo a los que estén interesados en beber Nuestra Ilusión Natural. No es tarea fácil pero confiamos en que sea posible y podáis disfrutarlo igual que nosotros, el vino de “O Biedau”

Os informaremos cuando podamos poner a la venta nuestra maravilla.

Nuestro vino:

Vino: Tinto garnacha.
Viña: Zona vitivinícola de Calatayud. Las 0,72 hectáreas plantadas en pie americano en el año 1944, localizadas en  Ariza (Zaragoza), paraje  El Corral del Coto, con un clima mediterráneo continental, con marcados contrastes térmicos y escasez de lluvias, pluviometría media 380 mm anuales, suelo de marga arcillosa.
Sistema de cultivo en vaso, orientación Norte-sur (tresbolillo), altitud: 768 m.

Cepas: Garnacha Tinta

 Viticultura: La gestión de la viña se basa en el dialogo con la naturaleza aprendiendo a leer sus gestos y sus necesidades y haciendo todas las tareas a mano siguiendo los movimientos estelares más apropiados. Selección manual de la uva, fermentación en lagar tradicional, elaboración natural sin aditivos, los trasiegos y filtración por decantación.

Características del vino: Su color oscila entre tonalidades que van desde el rojo cereza al rojo picota, brillante, con ribetes morados. Aromas limpios e intensos que nos recuerdan los frutos de zarza (moras, frambuesas, etc.). En boca son muy agradables; en su paso el vino se muestras con muchos sabores frutales. Son carnosos, bien estructurados y persistentes. Resalta su equilibrio entre los componentes: alcohol, acidez y extracto.
Temperatura de servicio: 12 a 15°C.

Decantación: 2 a 3 horas.

Potencial  para guardar: más de 10 años. 

Etiqueta: Escudo de Ariza, logo de nuestra bodega (Zinca “O Biedau”,  finca El Coto en aragonés) y foto de una  cuba de más de 150 años tomada en la bodega. Creada entre todos de forma artesanal.

 La ilusión es la magia de la vida, mediante la  cual conseguimos que las cosas sean como queremos y si esta es Natural y arraigada a nuestra tierra  es muy fácil conseguir  sabores y colores inimaginables. 
 


jueves, 27 de noviembre de 2014

O Biedau se duerme

 He dado un paseo por la viña, las cepas se resisten a perder sus hojas y estas siguen cambiando de color cada semana, incluso hay alguna cepa que mantiene todas sus hojas mostrando su fuerza y muchas ganas de enseñarnos a pintar.

Los vecinos de las fincas de los alrededores pensaran que estoy loco o se preguntaran que labor estoy haciendo en la viña al final de noviembre!  También me lo planteo, pero  después de un rato siento como las cepas y sus sarmientos se están despidiendo hasta el próximo año  y se puede apreciar muy bien si la poda del año anterior fue buena o hay que retocar algo para que los sarmientos salgan más vigorosos y homogéneos.

Con muy poca imaginación y algo de ilusión sientes que les interesa saber cómo es o se está criando el vino que ha salido de sus racimos, preguntan también por el color, el olor y el sabor; les digo que se duerman tranquilas, su vino está naciendo y muestra todas las características que ellas tienen y mantienen  después de 70 años.

Todo esto después de haber estado en la bodega cuidando el vino de este año, con el absoluto silencio de la cueva se puede oír el sonido de la fermentación malolactica que ha comenzado, y se puede apreciar cómo semana tras semana cambia, se puede apreciar cierta suavidad, supongo será por algunos cambios que hemos hecho este año.

Sigo pensando que hacer vino no es nada fácil y si además queremos que tenga su personalidad y sea agradable al paladar más todavía. Tenemos vino tinto de este año en tres barricas, si los catas uno detrás de otro notas diferencias, están claras en el caso del neto y el de prensa pero entre las dos de neto aunque muy pequeñas y difícil de apreciar las hay.

De lo que si estamos seguros es de que nuestro blanco garnacha 2014 va a ser un magnifico y único vino; su color  ahora es igual al de las hojas de las cepas que podéis ver en las fotos, bebes la garnacha blanca hecha vino y sientes toda su fuerza, saboreas su fruta, notas especias con sensaciones sutiles, muy amplio y sabroso; este garnacha tiene personalidad.
 

Frase

Esta frase es de un baturro que marchó a Zaragoza, a las fiestas, con ánimo de vender cien panderos.
Al pasar por el puente de piedra, se le cayó uno de ellos, tomó la dirección de un remolino, y al futuro vendedor le hizo gracia ver cómo el pandero, tras girar vertiginosamente, desaparecía hacia el fondo.
Para ver si los otros panderos repetían la graciosa desaparición, fue arrojando al agua, uno tras otro, los noventa y nueve restantes.
Los presentes le preguntaron qué diversión hallaba en aquello, que anulaba su negocio. Y el baturro contesto:

Más vale un gusto que cien panderos.









viernes, 14 de noviembre de 2014

La ilusión


Hacía tiempo que quería hablar de la ilusión y el porqué de mantener “Nuestra Ilusión Natural”, ligado a la viña “O Biedau” y el vino que hacemos, de otra manera creo seria más complicado o no seria.

Muchas veces nos pasa que lo que sentimos y pensamos  no somos capaces de expresarlo bien, afortunadamente hay personas que tienen esa habilidad y/o sensibilidad para contárnoslo de un modo fácil; este verano en la revista Eroski consumer leí el siguiente artículo que copio para que entendáis mejor para que sirve mantener “Nuestra Ilusión Natural”, espero que os guste.

 



Artículo:

La ilusión está ligada a las conductas y al comportamiento de las personas. Este término asociado al sueño, la fantasía y a la esperanza va ligado a las emociones, sensaciones, pensamientos y actitudes positivas de las personas. Y, por ello, puede ser una clave para generar cambios positivos en la vida de uno mismo.

La palabra ilusión viene del latín illusio, -ionis, que significa "engaño", del verbo illúdere que quiere decir "burlarse de" y "jugar contra". De ahí que en español, como en otros idiomas, tenga que ver con engaño, idea irreal o distorsión de la percepción de los sentidos, que se hace patente en expresiones como "ilusión óptica", "ser iluso", "de ilusión también se vive" o "hacerse ilusiones", entre otras.

Sin embargo, también tiene un segundo significado, el más popular y arraigado en la actualidad, y que se refiere a algo positivo, favorable y optimista o a expectativas favorables depositadas en personas o cosas. Así, algunos diccionarios también la definen como la ilusión que implica alegría o felicidad que se experimenta con la posesión, contemplación o esperanza de algo (María Moliner) o esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo o viva complacencia en una persona, cosa, tarea, etc. (Real Academia Española).  

Según  Lecina Fernandez, psicóloga clínica, "la ilusión significa una cosa distinta para cada individuo: en el interior de cada uno ha germinado y crecido una idea de la ilusión asociada a las ganas de vivir que motivan, a proyectos, o a la alegría, entre otros. Por ello, la ilusión implica un conjunto y una sucesión de actos y actitudes tales como: creer en los sueños; sentirse capaz para diseñarlos y hacer real lo imaginado; emprender conductas para perseguirlos; mantener, perseverar en comportamientos para conseguirlos; tener esperanza en lograrlos a pesar de la incertidumbre y de las adversidades; y, además, realizar todos estos pasos con ganas y alegría".

Así, pues, la ilusión invita a la acción, hace referencia al tiempo presente y al futuro, habita en la imaginación y va ligada a emociones, sensaciones, pensamientos y actitudes positivas de las personas. Y, aunque parece que tiene mucha semejanza con la motivación, no es lo mismo. Esta experta aclara que "cuando tenemos ilusión estamos motivados, pero no siempre que estamos motivados tenemos ilusión". Pone como ejemplo que se puede estar motivado por estudiar y aprobar una asignatura, pero no tener ilusión por ella ni estar ilusionado por dedicar la profesión a ella.

Otros rasgos que las distinguen es que la motivación se centra más en el presente, en el ahora, mientras que la ilusión acompaña para construir el futuro. Para estar motivados hay que buscar un argumento, dar explicaciones para suscitar interés para sentirse animado a hacer algo; para estar ilusionados no hacen falta explicaciones, la propia ilusión conlleva el ánimo, el deseo y el argumento. A la motivación le acompaña saber que se obtendrá un premio al final; en la ilusión no se sabe si habrá recompensa, la propia ilusión y el perseguirla es el premio, con independencia de si al final se consigue lo propuesto.

Sobre la ilusión no se imparte formación en ningún área escolar ni familiar ni laboral ni de salud. Solo se cuenta con ese legado popular que mantiene viva la llama de la ilusión y cada persona recoge un sentido o significado de la misma.

Sí nacemos -unos más otros menos- con características personales afines a ilusionarnos, como el entusiasmo, el ánimo, la facilidad para soñar, diseñar proyectos, sensibilidad para percibir, la razón y el análisis, etc.

La ilusión forma parte de la vida, del comportamiento. Y el comportamiento incluye conductas, pensamientos, sentimientos y actitudes…
 
 

lunes, 10 de noviembre de 2014

El brindis

            Una vez, en el Monte Olimpo, los dioses y diosas se encontraron con un problema. Los seis sentidos habían sido invitados a una fiesta por Dionisos, dios del vino, pero ni siquiera las más deliciosas bebidas, servidas por la generosa mano de su mayordomo, Baco, pudieron satisfacerlos por completo a todos. Los sentidos –al menos cinco de ellos- se sintieron satisfechos de contribuir a aquellas reuniones. La animación achispó los ojos de la gente, que se puso a danzar por todas partes. El Tacto pasó mucho rato dando sorbos de vino, asintiendo sabiamente e intercambiando opiniones con el sentido del Habla, que estaba ocupado con un cuaderno de notas –ambos podrían haber sido escritores sobre el vino-. El Gusto se relamía los labios y se sumía en expresiones de satisfacción tras cada trago, al tiempo que miraba con algo de desdén a la Vista, que mantenía la copa en alto y a la luz del sol, y también al Olfato, que emitía sonidos parecidos a los de un cerdito oliendo una deliciosa flor. Todos los sentidos estaban ocupados, excepto uno. Se trataba de una persona gruñona que no había bebido en absoluto y que se dirigió a Dionisos con actitud quejosa.
            “¡Siempre me dejas fuera! Todos pueden obtener algo del vino, pero yo no… ¿Cómo podría oír yo al vino?”, dijo el sentido del Oído.
            “Por supuesto que podrías”, contestó Dionisos jovialmente, “métete en un lagar, donde comienza a hacerse el vino, y podrás escuchar y deleitarte con los chasquidos, chapoteos y borboteos de la fermentación”.
“¡Pero no es suficiente con estar allí!”, objetó el Oído, y prosiguió: “Todos vosotros lo pasáis en grande alrededor de la mesa; pero, a menos que alguien rompa una copa o vierta el vino, nada hay para mí en esta fiesta”.
Entonces, Dionisos le cogió una copa a Baco, quien le dio un ligero codazo invitador al Oído para que éste cogiera otra.

“Ahora, ¡escuchad! Siempre que la gente se reúna para disfrutar del vino, deberán hacer esto…”, y Dionisos levantó su copa aproximándola a la del Oído hasta tocarla y emitir un agradable sonido. “¿Habéis visto?”, dijo el dios del vino, “tanto si es cristal contra cristal, como bronce contra bronce, como barro contra barro, ¡ésta será la música de aquellos que aman el vino!¡Salud!”.  El sentido del Oído quedó muy sorprendido y se apresuró a ir chocando su copa con las de todos… Hasta que Juno comunicó a Dionisos que había ya mucho cristal roto en el suelo, que las damas querían limpiarlo para no herirse los pies y que, aunque Caronte siempre estaría dispuesto a verter los restos a la laguna Estigia, tantos cristales rotos sin duda no serían buenos para los peces…

Un septiembre de vino, familia y tradición en Ariza

Septiembre siempre ha sido un mes especial para quienes vivimos de cerca el mundo del vino. Es tiempo de vendimia, de madrugones, de manos m...